Ambos generan incertidumbre: Baros podría jugar en el próximo partido, mientras que Koller recién lo haría en los cuartos de final, de clasificarse.
Koller salió con una dolencia en el muslo derecho a los 43 minutos en la victoria por 3-0 ante Estados Unidos el lunes en Gelsenkirchen.
El atacante fue llevado a un hospital de Dortmund para ser examinado por el médico de su ex club, el Borussia, dijo el médico de la selección. Koller acaba de fichar con el Mónaco de Francia.
Koller sufrió una "torcedura en la corva y varias fibras se fracturaron", dijo Jiri Fousek, el médico checo. Sólo estaría en condiciones de jugar en el mundial si el equipo logra avanzar a los cuartos de final.
"Para sanar una lesión de ese tipo se necesitan entre 10 días y seis semanas", señaló Fousek. "Está descartado para los partidos del grupo. Es una dolencia dolorosa y confiamos que pueda volver para los cuartos de final".
Antes de ser sacado en camilla, el gigante de 2,02 metros marcó el primer gol checo con un cabezazo.
Baros se perdió el debut debido a la dolencia en el pie que sufrió en un amistoso ante Trinidad y Tobago el 3 de junio.
"Su recuperación no ha estado acorde a lo esperado. Todavía siente dolor cuando corre", dijo Fousek.
Baros y Koller fueron juntos a Dortmund para ser examinados.
"Hemos tratado de todo", indicó Fousek. El técnico checo Karel Bruckner expresó optimismo de que Baros podrá estar disponible ante Ghana