Podolski hizo los dos golesUna vez más un "polaco" puso en camino a Berlín a la 'Mannschaft', como lo había hecho en la goleada contra Ecuador Miroslav Klose, cuando el nuevo delantero del Bayern Múnich Lukas Podolski selló el triunfo con sus tempraneros tantos (4 y 12).
Suecia jugó con diez hombres desde el minuto 35, por expulsión de Teddy Lucic, y a partir de allí el partido se le hizo cuesta arriba, frente a un público que empujaba a la "maquina alemana" con el grito unánime "Berlín, Berlín, vamos a Berlín", donde se jugará la final el 9 de julio.
Encima, los suecos desperdiciaron un penal en el minuto 51, cuando Henrik Larsson disparó por arriba del larguero.
El partido disputado en el Alliance Arena de la capital bávara comenzó relativamente fácil para los anfitriones, gracias al tempranero gol de Podolski quien, tras recibir un pase del artillero Miroslav Klose, actual goleador del campeonato.
Klose había recibido un centro de Michael Ballack, luego de un pase largo y profundo desde la defensa de Arne Friedrich.
El goleador Klose fue neutralizado en primera instancia y Podolski pescó el rebote para someter sin contemplaciones al arquero Andreas Isaksson, para quien la pelota se convirtió, a partir de ese momento, en una pesadilla.
A los 6 nuevamente Podolski estuvo a punto de anotar, con un disparo de media distancia. Un minuto más tarde el que llegó con peligro fue el sueco Erik Larsson quien disparó a quemarropa, pero la pelota salió afuera.
A los 10 fue el turno de Ballack, desde media distancia. El balonazo se fue afuera, por milímetros.
Podolski aumentó el marcador a los 12 tras una jugada fabricada otra vez por Klose, en un festival germano-polaco.
Una vez más, Ballack sometió a una dura prueba al arquero Isaksson, a los 17 minutos, cuando los suecos se mostraban virtualmente noqueados por los dos tantos en contra.
Mattias Jonson intentó parar al motor de los "pánzers" alemanes y le hizo una falta que le costó el cartón de amonestación.
Larsson, como un perro de presa, siempre al acecho, casi embocó una pelota que rechazó Bernd Scnhneider, a los 20.
A los 28, el defensa Lucic ligó su primera tarjeta amarilla por infracción contra Klose.