
Comienzan los problemas
El delantero portugués primero admitió que le gustaría irse al Real Madrid, según una entrevista con un diario español, y después habló con el árbitro antes de la expulsión de Wayne Rooney, su compañero de club, en el choque de cuartos de final contra Inglaterra el sábado.
Rooney fue expulsado por la patada en los testículos que le propinó a Ricardo Carvalho cuando estaba por cumplirse una hora de partido. Luego que el árbitro argentino Horacio Elizondo pitó la falta, Ronaldo corrió y habló con el central. Cuando Rooney alejó a Ronaldo con un empujón, el árbitro sacó la tarjeta roja.
Mientras Rooney se retiraba de la cancha, Ronaldo le hizo un guiño al banco portugués. Ello levantó la sospecha de que Ronaldo le imploró al árbitro que expulsara a Rooney, delantero y gran estrella del equipo inglés.
Martin Jol, entrenador del Tottenham, tachó de "desgracia" la conducta de Ronaldo por tratar de influir al árbitro. "¿Qué pasó con el hidalguía deportiva?", preguntó.
El ex delantero inglés Alan Shearer también fustigó a Ronaldo. "Creo que cuando Wayne Rooney se presente al entrenamiento del Manchester United le va a dar un puñetazo a Ronaldo", indicó Shearer a la prensa británica.
Ronaldo ya mantenía una relación tensa con otro compañero de club, el holandés Ruud van Nistelrooy. Pero meterse con la figura más popular del club podría ser la gota que derrame el vaso. Ronaldo negó que hizo algo malo: "Le dije al árbitro que hubo una falta. No dije 'expúlselo'".
El arquero portugués Ricardo respaldó a Ronaldo. "Siempre tiene que haber un chivo expiatorio cuando alguien pierde", declaró Ricardo el domingo. "No creo que influyó al árbitro. (Elizondo) estaba atento a la jugada".
El entrenador inglés Sven-Goran Eriksson dijo que conversó con Elizondo tras el partido y se manifestó de acuerdo con la explicación que le dio. "(Elizondo) Estaba 100 por ciento seguro de que era para tarjeta roja. Me dijo que (Rooney) agredió al otro jugador, y en donde le pegó, así que no me puedo quejar", afirmó Eriksson.