Sin ideas
En su debut en el Grupo D, el equipo de Massimo Agostini fue arrollado por 4-2 por Bahrein y de la misma forma, careció de ideas y con el ánimo bajo mínimos.
Los nigerianos, que habían perdido en el estreno con Argentina con un apretado 5-4, llevaron hoy al público al paroxismo merced a las acciones temerarias en ataque, sin resguardar la defensa, y a las múltiples ocasiones de gol que perdieron por falta de tino.
Sobre el minuto final del partido perdían con los italianos, pero de nuevo la fuerza física inagotable de los africanos prevaleció y la puntería apareció para dar vuelta al partido.
El delantero Ifeanyi Onigbo se ganó un lugar en el corazón de los brasileños que seguían el partido en las arenas de Copacabana, y un lugar en la incipiente historia de fútbol playa de su país al firmar la victoria con un remate suave, nada pretencioso, que pasó entre las piernas de Cristiano Scalabrelli antes de anidarse en la red.
La celebración de los africanos estuvo a la altura de una conquista de título y en contraste los italianos se quedaron inmóviles, como enterrados de vergüenza en la arena.
Con tres puntos, Nigeria amplia ahora sus perspectivas de clasificación para los cuartos de final.
Los italianos necesitan ahora de una compleja mezcla de resultados para cambiar su destino.