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Parreira: "Brasil no tuvo hambre"
Finalmente Parreira dijo lo que tuvo que decir, a un mes y días de terminado el Mundial, admitiendo que su equipo "no tuvo la cara de campeón", que la afición y la prensa mundial le atribuían, y que a sus jugadores les faltó "alegría y vibración".
"Si usted va saciado a un banquete, puede haber caviar, faisán, ¿y usted cómo va a comer, si está con el estómago lleno?. Ahora, cuando se va con hambre, usted come hasta pan con mantequilla", dijo al ilustrar su ejemplo de "falta de química".
"No logro entender eso de que cuando se gana fueron los jugadores y cuando se pierde es culpa del entrenador. Estaban Ronaldo, Ronaldinho, Adriano, Kaká y tantos otros, ¿y quien pierde es el entrenador? Tengo responsabilidad en la derrota pero mi vida no será destruida por causa de eso", dijo Parreira en entrevista a medios de prensa en Brasil.
Parreira subrayó que perder ante Francia el único de los cinco partidos disputados no puede compararse con "la tragedia nacional" que fue la pérdida del Mundial de 1950 ante Uruguay en pleno estadio Maracaná, con 200.000 hinchas.
Sin la "química" reclamada por el estratega, añadió que su proyecto se vino a pique por la "sobredosis de favoritismo" alimentado en Brasil y que tornó "incontrolable" a su equipo.
Añadió que, para empeorar las cosas, "es innegable que la parte física y psicológica de la selección brasileña dejaron mucho que desear".
"Tuvimos apenas quince días para preparar al equipo. Es un tiempo muy corto", manifestó aunque no dijo estar arrepentido por haber confirmado en la alineación titular a Ronaldo y Adriano, que se presentaron con diez y cinco kilos de exceso en relación con su peso ideal.
La jugada del gol del francés Thierry Henry, que firmó la eliminación de los brasileños y ha señalado el divorcio del lateral zurdo Roberto Carlos con la afición brasileña, es visto por Parreira como el resultado de una desatención general del equipo, pero no error exclusivo del jugador del Real Madrid, pues no era su responsabilidad marcar al delantero.
Sobre el intranscendente balance de Ronaldinho Gaúcho, dijo que fue víctima de la expectativa inmensa que se creó a su alrededor. "Fue grande la presión sobre nosotros y mayor aún sobre él", apostilló.
Al comparar la selección que condujo con éxito al título del Mundial de 1994 con la que decepcionó este año en Alemania, Parreira dijo que la primera "era mucho más equilibrada".
"La de 1994 tenía consistencia en todos los sectores y de la cancha. No era sólo ataque", puntualizó.
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