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Texeira quiere tumbar el Maracaná
RIO DE JANEIRO - La declaración fue duramente criticada por los administradores del legendario estadio y por figuras del fútbol brasileño. Teixeira hizo su declaración en un seminario de negocios deportivos en Sao Paulo y cuando se refería a las posibilidades de que Brasil sea escogida como sede de la Copa del Mundo del 2010. Según Teixeira, el Maracaná necesita tener capacidad para 80.000 espectadores, lo que sería imposible en caso de que se realicen las reformas para instalarle sillas en todas los graderíos, y también necesitaría 3.000 lugares en estacionamientos vecinos. El Maracaná, construido para la Copa del Mundo que Brasil organizó en 1950, es considerado como el mayor templo del fútbol brasileño, cinco veces campeón mundial, y una de las principales atracciones turísticas de Río de Janeiro. Escenario de varias glorias de la selección brasileña, el estadio también fue el palco de una de las mayores tragedias del fútbol del país, cuando Brasil perdió la final del Mundial de 1950 ante Uruguay y que recibió precisamente el nombre de "Maracanazo". "Hay otras alternativas. No podemos aceptar que se destruya un monumento como el Maracaná", afirmó el centrocampista Zinho, jugador del Flamengo y campeón mundial con Brasil en la Copa de EEUU'94. Uno de los jugadores de Brasil en el Mundial de 1950, Jair da Rosa Pinto, aseguró que Teixeira debería agradecer a Dios por ser presidente de la confederación de fútbol de un país como Brasil y que tiene al Maracaná como uno de sus templos. Pese a la propuesta del presidente de la Confederación, el Maracaná no puede ser demolido debido a que en el año 2000 fue incluido entre los monumentos que forman parte del Patrimonio Histórico Nacional. Sin embargo, quien más cuestionó a Teixeira fue el presidente de la Superintendencia de Deportes del Estado de Río de Janeiro, Francisco de Carvalho, responsable por la administración del estadio. "La propia FIFA nos dio una calificación de 9,5 cuando organizamos el Mundial de Clubes", aseguró De Carvalho. Según el funcionario, Teixeira no visita el Maracaná desde hace cinco años y no ha visto las reformas que han sido realizadas en el estadio para adaptarlo a las exigencias de la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol. Afirmó que, a diferencia de lo alegado por el dirigente deportivo, el Maracaná tiene un estacionamiento con 3.200 lugares y abrirá un nuevo con cupo para otros 2.000 automóviles en un terreno vecino que será cedido por el gobierno brasileño. "O Teixeira está desinformado o está defendiendo algún interés oculto", agregó De Carvalho.
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